El huevo tiene un contenido calórico que podemos considerar bajo, ya que un huevo de tamaño medio aporta unas 70 kcal. El aporte energético final del huevo depende en gran medida de la forma en que lo cocinemos.
Los huevos cocidos o escalfados, por ejemplo, solo aportan las calorías que tiene el huevo en sí, mientras que los huevos fritos o en tortilla son más calóricas por la energía aportada por el aceite o la grasa que empleemos para cocinarlos.
El huevo además es un alimento muy saciante, por lo que tiene perfecta cabida en las dietas en las que es necesario controlar la energía.
Fuente: Instituto de Estudios del Huevo


